SU ALMA NOS ACOMPAÑA

Federico estuvo entre nosotros ¡El muy puñetero! Yo vi como se deslizaba por la sala y en cuerpo entero. Sigiloso nos miraba y yo observe que su cara era la que me protege, incluso desde mi almohada junto a su risa y me dijo:

¡Qué calor brotó en su noche!
¡Qué dolor sintió su alma!
Su, corazón, zozobra ante todo el poderío que su sombra nos regaba.
¡Cómo se mecían los mimbres!
¡Qué cerquita estaba el agua!
Y él, solo y voluptuoso con ansia, solo miraba…, la minaba. Federico le da vida. ¡Nos abrazaba su cuerpo al borde de la mañana!
Suspiros… sólo suspiros, brotaban desde su casa. Son los pasos de Bernarda la que corría por la estancia. Sus hijas la acompañaban, con el calor de la noche, noche nochera del alma. Mientras el Pepe el Romano habla. Sueños de agua y fuego se conmueven entre lágrimas, la Luna nos alumbraba. Y yo miraba su cara junto al yunque de la fragua, donde nacían sonidos huidos de un corazón, envuelto en lino y estraza.
18/08/17

Antonio Molina Medina

FIESTAS EN SINOVAS AÑO -2017.

Ya llego el verano… bienvenido seas, conectar con sustancias que no se puede alcanzar con nuestras manos, son invisible, como es el aire y la luz.
Y me siento niño absorto por lo que me rodea y me aprisiono al viento por los campos y cepas, caminado con ellos.
El verano enamora y en mi yo los siento ya que termina el otoño dentro de mi invierno y me afianzo a los sueños, como el agricultor a los sacos repletos de granos. Los graneros sonríen ante tanta cosecha, se amontonan los granos y se llenan despensas.
La noche nochera se funde con la paja y el sudor de la era y los sueños florecen como si fuera primavera.
Al calor de su Ermita se arrejuntan los corazones, los que cerca se unen, junto a otros que bajan de la sierra y los prados y otro vuelven de ciudades donde soñaron volver y los trenes se agitan. El olvidado regresa y el sediento regresa y el surcador de líneas y el pobre y el rico y el que pasó su infancia entre el pórtico de su iglesia y los que tienen familia y el enfermo y el sano y, todos les dan la bienvenida, y se olvidad de haciendas y se hacen hermanos, descalzos, hoy caminan, para limar asperezas y se juntos las razas y se acunan familias y los barcos navegan del otro lado del mar cargados de corazones dispuestos a frenar hasta su pedanía.
Las montañas sonríen cuando juntos caminan, ya que muchos han vuelto otra vez a su hogar, a la tierra que un día los vio gatear; algunos con medallas, otros con ilusiones, otros solo por ver y otear el horizonte, donde nacieron sus predecesores y vuelve la mujer que amo y no fue correspondida y el hombre que supo soñar aunque no fue comprendido, el cómico y el poeta y el escritor tras sus letras y el actor que hoy comienza, y el chaval amable y los esposos que continúan su aventura, los políticos derrotados y los que ganaron en las urnas, los grandes hombre de hoy y los que serán mañana, el gangoso, el feo, el guapo el abogado, los jurados, los jueces y el público que los señala porque no los han olvidado, algunos lloran de alegría otros ríen nerviosos con sus recuerdos añorados, y vuelve la noche y sale la luna y resplandece el sol al amanecer de un nuevo día, y aparece el agraviado, el segador, el hortelano, el ganadero, y muchos se encuentran en la oscuridad más infinita entre unos y otros por las calles marchitas.
Y yo juro que en estos momentos todos se sienten iguales. Nadie es superior a otro; mientras la oscuridad de la noche, los sueños han penetrado por las ventanas y a todos los han puesto en la  balanza, dejando aparte sus dudas y sus miserias humanas.

Yo ofrendo por la unión de los hermanos porque lo que duerme, lo que reposa en la oscuridad, es amable, es excelente. Lo peor está pasado, la violencia se ha detenido y la paz forma seriamente nuestro presente y esperemos que sea siempre.
La noche nos indica la paz y el cielo no nos puede fallar, ya que esta alumbrado por las estrellas las luces de tantas almas que nos alumbran desde ellas. Son  almas generosas que nos siguen alumbrando ya que el alma es lo perfecto y lo es el ser que camina bajo el cielo y brilla por su hermosura y nos toca a unos más que a otros, ella nos deja soñar lo más cercano lo más lejano, nos sale desde el cañaveral y nos mira con nostalgia, y alcanza al mundo entero, cuya limpieza nos abrasa, son los venéreos los que han eyaculado, limpios y pulcros en el matriz de la humanidad la que entronca y la sesera bien abierta, bien equilibrada.
Alma mía deja correr tus sudores por todo mi cuerpo ya que, siempre serás fruto de la hermosura ya que tu universo te ordena como debes ser en todos los momentos de una vida, para que cada sensación y sueño este en el lugar que tu pusiste en su vida, ya que la sangre que corre por las venas sana o enviciada, tiene que esperar a las decisiones de una mente decidida.
Nuestro esqueleto esta de espera, los hijos que se alejaron nos esperan, los hijos desaprensivos nos esperan, los durmientes en vida nos esperan, el borracho mismo espera, en enfermo espera, los que han muerto esperan… nos esperan.
Pero todos en un abrazo eterno, nos acercamos a los toques de campana a los sonidos que el viento deja en  nuestros oídos, dirigiendo nuestros pasos caminando desde la Ermita a su plaza a disfrutar una vez más con las jornadas festivas, el jolgorio y las sonrisas de sus gentes, algunas de otros continentes para el disfrute, y fluirán de sus corazones el resplandor de un rayo de luz que compartiremos con amor y esperanza, por los campos, por los viñedos, por
sus bodegas por los caminos que siguen y siguen terminando todos en  la era donde el trillo corta y desgrana hoy las espigas, granos que se deslizan por sus calles y terminar en los corazones que sienten y sonríen sus vidas.
13/08/17

Antonio Molina Medina

"refugiada entre las sombras latidos de tu alma"

"refugiada entre las sombras latidos de tu alma"
que se nutre de la Dama de tus vientos.
De los sabores de su cuerpo.
De la luz que desprenden tus ojos cual dos antorchas
mezcla de rubí y esperanza. Surtidor de almas
que buscan entre los pliegues de tu cuerpo
el elixir del placer. La esencia de la virtud,
junto al laberinto sonrosado donde almacena
tu cuerpo el valor, la tristeza y el ansia
de sentirse, enclavado de tus sueños.
10/08/17

Antonio Molina Medina

"suave brisa en bello jardín florido"

"suave brisa en bello jardín florido"
donde el dolor se suaviza y se hace
tierna la brisa, envuelta en tramos
de vida que comparto ansioso.
Y que, el dolor se aparte de tu cuerpo,
se hagan fuego las plegarias
que insistentes acompañan tu dolor,
que afrontas en silencio cual
oraciones, que son el bálsamo
que se adentra en mi cuerpo
infiltrándose el dolor y sufrimiento.
07/08/17

Antonio Molina Medina

"Manejar almas".

Así hicieron desde mi niñez... se apoderaron, me robaron ¡secuestraron mi alma! porque nos negaron la cultura. Era exclusiva para los poderosos, los que nos aplastaban con la bota en el cuello y se apoderaron de la cruz de los pobres, para machacarnos y cerrar nuestra propia ventana.
Pero siempre hay tiempo, un lugar en el tiempo; un libro oportuno o una voz en el desierto (quizás la del Maestro) El de los pobres… que hasta ese nos lo robaron para cometer sus tropelías.
Un buen día, levantando la mirada, cambias de rumbo y la libertad que un día nos negaron, aparece furiosa y se ocupa de tu alma. La hace más dúctil, más suave y más sana. Su corazón se desprende del yugo al que estaba sometido, porque la cultura se apodero de él con fuerza que aplaca. Como las garras de un Águila se asió a su alma.
03/08/17

Antonio Molina Medina

SU REGRESO… TIERRA MÍA

Abres la ventana y respiras el aire ya atolondrado, por los tubos de mugre de los vehículos que nos pudren el hábitat, y siento que la vida es un mal trago que tenemos que afrontar.
Pasan los años y llegas al final del camino andado. Solo te rodean cascotes de ladrillos y bloques de cemento, donde los rayos de astro sol desisten de penetrar por ellos. Mientras, las ventanas empotradas se afianzan a los muros sin vida, sin sueños, sin la naturaleza, sin la nada. Las calles asfaltadas y aceras embaldosadas, perciben los pasos de seres que caminan sin nada que decir, sin mirarse a la cara, con la mirada perdida o, con la vista y manos y dedos, puestos en bártulos que adormecen sus sentimientos.

Te filtras entre ellos como un intruso, como animales de costumbres, que solo rumian los alimentos entre la saliva que suaviza nuestras vidas.
Y nos sentimos hermanos, ya que las mentes, en el campo se ha formado. Nos dieron forma la buena gente, seres de los que aún, sus sombras, siguen caminando por senderos de esperanza, dejando huella en sus pasos y fortaleza en el alma.

Supieron plantar la dicha, plagando de sentimientos como fardos de nítida paja, de granos bien asentados que hoy… se convierten en semillas… Semillas que me incitan y crecen por los sembrados, marcando pasos sin dueño, miradas que no durmieron, que siempre estaban ahí acompañándonos en los sueños, que solo trasmitían sonrisas y lágrimas ¡y manos que sellaban sus pactos ‘pa’ toda la vida,!
Algunos pertrechos de ideales. Otros trabas, que truncaban sus ideales.

A pesar de estar pertrechados de la nada, todo les sobraba, cuando el honor estaba en juego… Solo el amor, el cariño y la comprensión era su legado. Seres que, con fuerza, se aferraban al arado, a las mieses de campos que cultivaban: el trigo, maíz y cebada… campos de doradas espigas segadas por cuchillas, hoces, y guadañas; brazos que se balanceaban, doblegando sus prendados frutos, reponiendo, con sacos, los silos en las noches de Luna y, a escondidas, llevar a los molinos donde el blanco de su harina le hacían fuerte en sus añejas chozas de paja y arcilla.


Mientras las bravas mujeres entre cacerolas, leña quemada y niños que tiraban de sus ropajes, limpiándose los mocos con el dorso de sus manos, sonreían a pesar de lo poco ¡y la nada! Mientras, hirviendo unas papas en las fieras ascuas repletas de llamas, rojas muy rojas, esperaban.

La ceniza se desprendía de sus ascuas y entre su calor que abrasa se acurrucan unas Batatas, para saciar nuestra hambre, en la tierra que nos abrazaba.
Hoy lejana tierra mía, a la espera del momento que pise sin condiciones su barbecho y, sus senderos,  los que pisé en otra vida. ¡Recorrer tus laderas río mío…!, recuperar la sonrisa y la risa y el calor que se perfila en mi Garganta, entre campos de barbecho, antes campos de provecho. Campos que siguen ahí, firmes como el sentimiento, aunque la distancia sea lejanía. La noche nos cubre con sonidos antiguos, pájaros cantores revolotean en sus nidos, entre ramas de olivos… Se expande mi mente escuchando sus trinos, por las sendas antiguas, donde los caminos son de piedras y barro, salpicado de paja y lágrimas mías.


La luna me saluda y sigue mi sombra; me hace cosquillas en la garganta y, se hace de plata cuando se refleja, sin orgullo, en las charcas de mi río, aguas que brotan de su garganta, como un animal sin ojos, porque los perdió en su día, ente molinos y riscos, chaparros atormentados sin su gabán,  que crujen por los caminos.
21/06/17
Antonio Molina Medina


“Buenos días Amiga mía...”

“Buenos días Amiga mía...”
Te escribiré algunas letras
que he atrapado caminado
por la estepa.
Son placenteros recuerdos,
ánforas del milenio.
Carbón vegetal que impregna y
da calor a mi cuerpo.
Para llenarlo de sueños,
desde su almohada
hasta el confín de los tiempos.
26/06/17

Antonio Molina Medina

MADRE

Crujen las maderas.
Retumban las tablas.
El suelo gime de dolor.
Vuelan las plegarias
Ella nos cantaba
coplas del alma.

Él era muy débil. Nada sabía.
Una humilde hormiga le enseñó la vida.
Cargada de costo con fuerza tiraba de
la múltiple carga que él no podía.
Él solo la miraba y sonreía.
Guiñándole un ojo siguió caminando
hasta su morada. Su corazón latía,
y en sus contracciones la fuerza fluía.
Ya… todo lo podía.
09/08/13

Antonio Molina Medina

SENTIRES DEL CAMPO… EN EL CAMPO.

Trasteaba la tierra, con la azada entre sus manos…
En ese soplo de tu vida, te detienes, observas todo lo que te rodea y miras por tu interior. Descubres lo que fuiste, lo que eres. Se paralizan tus pensamientos y te sonríen, porque no sabes lo que serás, ni como terminaran tus pasos al andar.
Recuerdas a tu madre y a las mujeres de su época y te estremeces por la vida que, estaban obligadas a llevar…

Aún, su figura convulsiona tu cuerpo. Se hace materia en tu mente y sientes su llamada para aferrarte a su mano, pegarte a su cuerpo en un abrazo de humano. Te aferras a su sonrisa aunque entristezca su mirada, taladrándote sus ojos, para quemarte en su mirar. Degustando sus sentimientos, que aún musitan de su cuerpo, que no dejan que pase el tiempo. Envuelto en su viento reclama su sangre ya derramada. Cabizbajo, suspira su alma ya resquebrajada donde aún hierven las plegarias repletas de sentimientos, incapaces de desistir. Afloran insistentemente del corazón sus latidos… tañidos que le reclaman, que impactan cual arrebato de campana, que hacen brincar mis sueños.
Con una azada entre sus manos, limpiando el sudor con su dorso, percuten en sus oídos sus sonidos con gozo. ¡Aún repican tiernos, en atrayente pedanía, donde destapan sus sueños regodeándote en el azul cielo de su tiempo! Entre las almas que desde  Sinovas fluyen complacientes por las tierras castellanas.
19/06/17

Antonio Molina Medina

“Era el lugar donde sólo había un caño de agua”

“Era el lugar donde sólo había un caño de agua”
que repodó mi abuelo materno
y yo, de niño, acudía con mi
cántaro chiquito a por agua.
Desde la falda del monte donde
puse muchos sueños
con los que nos precedieron.
Junto  a palmeras e higueras
donde el amor no faltaba, ni
seres que nos amaran.
Ni fuente que no diera agua.
Incansable su corriente,
Que aún perdura en el tiempo.
15/06/17

Antonio Molina Medina

INTENSA LLAMA

Cómo apagar la llama de un candil,
que tanto ama...
Díselo tú, zagala.
Si encuentras la fórmula mágica que
haga posible, reliquia humana,
no se la digas: es pura magia.

Quiere seguir envuelto en nubes.
Con sus tormentas, de nubes negras
con nubes blancas, color algodón,
entrecortadas, cual ‘chirimiri que’
empapa su cuerpo, lava su alma,
suspira presto todo su ser.
Querer... quererse en lo más profundo
del corazón, solo quererse de puro amor
producto de su calma.
12/06/17
Antonio Molina Medina

SU RECUERDO

Generosos los días que nos acompañan amiga.
Anoche sentí el sonido de tu llamada. Mire y
mire tras tu sonrisa, sonreí y lo deje para
comenzar un nuevo día, con tus palabras,
las que me alimentan y me calman...
Las que dejó fluir dentro de mi alma ya que
mi corazón está repleto de ti siempre.
Deseando instalar en él el aliento de tus letras
y el sabor de tu boca infiltrando en mi mente.
Los sabores a gloria, los que tú me mandas
cargados de sueños, que alcanzan mi alma.
Yo me preguntó... Porque se quiere a las personas
aún sin físicamente conocerlas!!!!
Y no sabría contestar...
Pero, si que con las palabras se forman un reguero
de hormigas que se infiltran en mi cuerpo y dan
sonidos profundos a todos los movimientos que,
incansables,  repiten y repiten..., lo poco que
cuesta sentirte y quererte como alma en libertad.
Y sé que no eres un fantasma, sino
una criatura que me manda el Cielo
que guía mis pasos y me da libertad.
Y sonríe que alguien está presente y te quiere
y no es ficción. Es real como se quiere la vida.
Tú, filtras la libertad, en la propia libertad.
08/06/17
Antonio Molina Medina

Hace calor…

“Hace calor, pero llevadero. Escondido entre las sombras”
su corazón gime en silencio. Sus sensaciones le cubren
su cuerpo y se hace de fuego cuando le rozan sólo los sueños.
Porque ella es la sombra por la que gime nuestro cuerpo.
Rosa incandescente. Círculo cerrado donde los cuerpos
se hacen de agua…, se forjan de sueños... Si, María...
Son tus plegarias hechas caricias que me contemplan
y yo me abrigo..., sólo me abrigo, con el calor de tu destino.
05/06/17

Antonio Molina Medina

SUS PASOS

¡Que las estrellas te escuchen y
los cielos se aclaren!,
Solo la luna será capaz
de sentenciarle en sueño y
acudir al rincón donde se calientan,
bajo la chimenea, entre troncos y ascuas,
cuyo humo se desliza camino las estrellas.
Si sigue andando
la culpa es de su cuerpo
que se niega a estancarse;
aunque sólo haya espinas
en la verde pradera
por la que retoza
desde que era un niño.
01/06/17

Antonio Molina Medina
CAMINANDO POR SINOVAS
Con un folio entre sus manos ya repleto de palabras bien aderezadas, factibles y humanas de  donde brota la luz la que nos ciega el alma, con el resplandor del blanco de una mirada. Instintivo, un solo rayo de luz se filtra en la penumbra por su ventana, buscando desesperada mente un alma solitaria, un cuerpo que la esperaba, simplemente humana, dispuesta a apreciar lo que de la naturaleza nos mana.

Sonríe mientras camina y ella le acompaña, liberando su anatomía de influjos agoreros, los que insatisfechos entorpecen sus pasos por la inmensa Sabana que nos acoge y nos da señales inequívocas ante su portentosa savia. Somos menos que la nada si no somos capaces de dejar de afrontar por los caminos que transitamos los improperios que encontramos. Las luces de colores que alumbran nuestros pasos no deslumbran los sentimientos que afloran en nuestro caminar en un mundo incómodo y mal preconcebido.

Ya envuelto su cuerpo en la nada, busca dentro de su alma las huellas dactilares ya repleta de arrugas, mientras, el sonido de la campana se filtra en los campos y su música resuena intensa, a lo largo y ancho,  sobre el valle y campiña, por las tierras castellanas, mientras una tenue lluvia, se posa lentamente sobre el barbecho de la Pedanía. Las viñas se desprenden de sus colorantes hojas frisadas por las gotas de agua las que lentamente se deslizan sobre la reseca tierra que generosa la detiene; dejando a su tronco expuesto y expectante,  esperando sereno afrontar los fríos de su invierno mientras un gorgoreo de los pájaros se aleja y se repliega buscando otros aires más propicios del invierno y las ramas enredadas en su indolente cepa, se dejan cortar en la poda para dejar su cuerpo a esperar su nueva primavera.
En la iglesia cae, en el sepulcro de su noche y se adecenta para los focos de luz que la acompaña, mientras, en su eterno, descansan al rescoldo de las melosas y azucaradas almas, mostrando su otro talante, la que descubrimos a través de sus farolas que se reponen insaciables entre luciérnagas, que hablan las que en su Sinovas (pedanía), resuenan entre columnas con su arte.
29/05/17
Antonio Molina Medina


"refugiada entre las sombras latidos de tu alma"

"refugiada entre las sombras latidos de tu alma"
que se nutre de la Dama de tus vientos.
De los sabores de tu cuerpo.
De la luz que desprenden tus ojos
cual dos antorchas mezcla de rubí y esperanza.
Surtidor de almas que buscan entre los
pliegues de tu cuerpo el elixir del placer.
La esencia de la virtud, junto al laberinto
sonrosado donde almacena
tu cuerpo el valor, la tristeza y el ansia
de sentirse, enclavado de tus sueños.
25/05/17
Antonio Molina Medina

JUAN FORRAJE

Lo conocí.
Era un campesino
de pelo canoso, pequeña estatura,
con andares firmes y un bigotillo;
de sonrisa franca y gestos genuinos,
de palabras claras y corazón de felino.
Y nos enamoró. Y nos hizo felices
cuando éramos chiquillos.
Nos alimentó con letras de libros
y pan de molinos.
Historias certeras de su intimidad
forjando vivencias de su buen andar.
Lo conocí, reí con él y lloré su muerte,
que no pude ver. Ni sentir los trinos 
de pájaros cantores que revoloteaban
por todo su cuerpo, mientras
la tierra cubría su sonrisa, que
fue su recuerdo.
Quemando nuestras heridas.
22/05/17

Antonio Molina Medina

LUCÍA MOLINA MARTÍN

Para mi nieta Lucía.

Te conocí en el vientre de tu madre.
Brotó dentro de mí, amor inmaculado.
Cual manantial, emergió entre montañas,
apaciguando mi vida atormentada.

Naciste de seres que te adoran,
que se envuelven contigo y se recrean.
Serás, manjar perdurable en su despensa.
Y mantendrás mi vida en continua primavera.

Que tu rebeldía sea mi alegría y para ti,
lucidez y frescura, para alegrar la vida
de aquellos que contigo vivan.
Tendrás un mundo esquivo
que superarás con fe y gallardía.
18/05/17

Antonio Molina Medina

Amiga… Del alma.

Amiga… Del alma.
Eres una buena amiga. Un ser lleno de vida, de sueños y tristezas las que comparto contigo desde que me levanto, hasta que la soledad se dirige a acompañar la noche, esperando el nuevo día y cuando mis ojos se abren, solo sonrío a la vida, la que creo comparto contigo, ya que cada día es más difícil vivirla sin sueños que nos den un poco de alegría.
Y es que sí que es verdad:
Eres una buena amiga, que, aunque el tiempo pase y las distancias nos separen, no así el corazón cuyos latidos comparto contigo y, te descubren desde lugares en su recorrido.
Hoy… sediento estoy de tu recuerdo, de tus palabras, de “tus versos” los que transitan “apasionados sentimientos” “amiga poeta”. Tu versar nos sacian el apetito del alma y nos deja vertidos con la “fuente” de tus “versos,” los que se “inspiran” en el “placer de los cuerpos”, cuerpo “sedoso” el que “acaricia” y sacia los placeres de nuestras  almas  que, “guardados,” dejan “huellas” insaciables;  que dan vida a nuestro cuerpo plagado de sueños “regados,” “bellos” que te devuelvo  para tus “ojos” ya doloridos por la vida y su ajetreo.
 
Ya ves, amiga mía. La vida es de los que estamos ciegos, los que no se adhieren a la maldad que nos rodea. Ni para los que solo se sacian de amasar fortunas a costa de la miseria del pueblo. Ya ves que, hasta las religiones matan por ello, sus dioses están en los bancos entre los dominantes que esclavizan al Pueblo.
Pero ellos no podrán olvidar, que nuestro rincón está en un cementerio o debajo de las llamas que los leños provocan, cuyas cenizas las dejaran en cualquier parte, en algún lugar de nuestro hábitat,  para luego repartirse sus dineros.
15/05/17
Antonio Molina Medina